VÍCTIMAS DE UNA DOBLE DISCRIMINACIÓN
11 mayo, 2018

SALUD MENSTRUAL Y DERECHOS HUMANOS

La menstruación, un detalle vital para el desarrollo personal

Las mujeres y las niñas se enfrentan a un gran número de retos en su día a día por el simple hecho de ser mujeres. Desde Xaley nos interesa centramos en la menstruación, un detalle tan concreto de la vida de las niñas, porque consideramos que atenderlo es vital para su desarrollo personal.


Menstruación y brecha de género

A lo largo de estos años de trabajo en Senegal hemos advertido cómo la menarquia, primera menstruación de las niñas, supone una barrera en su desarrollo. A partir de este momento es cuando las niñas dejan de ser tratadas igual que los niños y dicen adiós a su infancia. No por casualidad es en la pubertad cuando la brecha de género se hace evidente.

Los problemas asociados a la menstruación son muchos y varían según el país o la comunidad de la que hablemos. También las menstruaciones son personales y diferentes según cada mujer por lo que generalizar no tendría sentido. Pero lo que sí es común a todas ellas son dos factores contradictorios.

Por un lado, la menstruación es signo de buena salud y una parte fundamental de la sexualidad de las mujeres, un proceso positivo que da la opción de elegir si queremos tener o no hijos pero por otro lado, la menstruación, algo tan positivo, está cargada de creencias negativas que la hacen ser motivo de vergüenza, inseguridad y exclusión.

Miedo a estar enfermas

Algunos de los problemas más comunes a los que se enfrentan las niñas en Senegal son, por ejemplo, el desconocimiento de lo que significa la menstruación, la falta de instalaciones sanitarias adecuadas o los problemas asociados a los productos menstruales de higiene que utilizan.

Muchas niñas llegan a su menarquia sin saber qué les está pasando, con el miedo de pensar que están enfermas. Cuando reciben ayuda por parte de sus madres, de sus abuelas o de sus amigas, muchas veces no son más que miedos y precauciones para controlar su nueva condición de mujer.

Además, no es raro que también se les diga que son impuras los días de su regla, que no deben cocinar ni tocar los alimentos. En otros lugares las niñas son directamente apartadas del resto de la comunidad los días que dura su menstruación.

Falta de acceso a instalaciones

La falta de acceso a instalaciones de saneamiento es otro factor que genera exclusión. El problema de encontrar un espacio limpio, íntimo y con agua para cambiarse y limpiarse fuera de casa supone, por ejemplo, una de las causas principales de absentismo escolar.

Muchas niñas dejan de ir a la escuela los días de su menstruación por no encontrarse seguras ni cómodas, llegando en algunos casos al abandono total de la educación.

La incorrecta manipulación de los productos menstruales es otro de los motivos que provoca situaciones de inseguridad. Las opciones son muchas: esponjas, paños, compresas desechables o reutilizables, etc. Hemos comprobado que al igual que las menstruaciones son diferentes y personales, los productos deben adaptarse a cada persona y su cultura.

No existe un producto perfecto. Lo ideal debe ser, más allá de las diferencias culturales, la posibilidad de una digna gestión de la higiene menstrual. También hemos comprobado cómo el incorrecto secado de los paños, su reutilización o el uso de productos inadecuados generan a menudo infecciones y graves problemas de salud.

Menstruación: sangre y silencio

Pero sobre todas estas cuestiones de carácter más práctico, planea el gran problema de la menstruación, el tabú. El hecho de no poder hablar con normalidad y confianza sobre lo que les está pasando provoca que las niñas asuman la invisibilidad de su menstruación como algo inherente a ella.

A la menstruación le acompaña la sangre y el silencio, poco más. Y si no pueden hablar de ella, no existe. El discurso de salud y bienestar que debería acompañar al ciclo menstrual fue sustituido hace tiempo por una serie de falsas creencias y malas prácticas que hacen que se perpetúe un oscurantismo donde la menstruación es impura, está estigmatizada y es negativa.

 

Nuestro trabajo debe consistir en colaborar con la comunidad que rodea a las niñas: familias, profesorado, líderes, para cuestionar, entre todas y todos, esas falsas creencias. Es fundamental incluir a los niños y a los hombres en todo el proceso para superar el tabú.

Además debemos favorecer la visibilidad de la salud y la sexualidad de la mujer aportando herramientas que ayuden a que las niñas conozcan sus cuerpos y aprendan a cuidarse. En definitiva, proponer un nuevo discurso en el que la menstruación se trate de forma positiva, abierta y libre.

¿Nos ayudas a luchar contra el tabú de la menstruación?

Algunas iniciativas que están funcionando en el mundo:

MENSTRUPEDIA – Formato cómic para hablar de la menstruación. Hecho en la India.
ZANA AFRICA FOUNDATION – Se centra en evitar el absentismo escolar a través de un programa de educación en salud y productos menstruales. En Kenia.
LA CARAVANA ROJA – Movimiento de cultura menstrual en España.

 

Pilar Blanco

Voluntaria de Xaley